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El conocimiento de las previsiones legales y los criterios del Juzgado ante el que se va a litigar son muy importantes, pero también va a serlo la experiencia profesional del abogado que ha “vivido” multitud de experiencias profesionales con similares intereses en pugna. Los cónyuges ante un divorcio están lógicamente sometidos a una situación emocional extrema, cada persona es un mundo, pero afrontar un divorcio es algo para lo que nadie está preparado.

Los consejos de vuestro mejores amigos y amigas, por más  bienintencionados que sean suelen ayudar poco o nada a la situación, y es muy común que esos consejos signifiquen echar gasolina a la hoguera de la crisis matrimonial.

Nada mejor que acudir a un abogado experto en la materia, que al informar a sus clientes sobre las previsiones legales y las posibles soluciones actuará como el mejor bálsamo para las emociones desatadas. La información y el conocimiento son el mejor instrumento para abordar un divorcio o una crisis conyugal. Cuando nuestros clientes son debidamente informados en Carrión Serrano Abogados suele producirse una situación de mejora en la capacidad emocional y racional para afrontar el proceso de divorcio.

Los abogados no somos psicólogos ni psiquiatras, ni necesitamos serlo, si en su caso detectáramos un trastorno o desviaciones sobre conductas un abogado sería el primero en recomendar la intervención de estos u otros profesionales que puedan ayudar a su cliente. Pero un divorcio no tiene por qué convertirse en un escenario de psicólogos o psiquiatras que luchan con patologías clínicas. Los cónyuges son normalmente personas adultas con plenas capacidades para regirse en una situación emocional fuerte, y la información que les facilita un buen abogado debería ser normalmente suficiente para abordar las soluciones ante una nueva vida que se dibuja tras el divorcio.

Los intereses en juego en un divorcio, y también a la vista en el horizonte de un divorcio en el medio plazo, son lo más importante en la vida de cualquier persona: los hijos menores o mayores, el patrimonio, y el futuro personal de los cónyuges van a estar en juego.  Y esos intereses deben ser defendidos por el mejor de los profesionales, y para ello la Ley prevé la presencia de un abogado que pueda definir con sus clientes las estrategias y soluciones que mejor se adaptan a cada caso. Cada caso merece su análisis detallado y sosegado para hacer una estrategia a medida, no podemos adaptar la vida de un cliente a la solución de otro cliente que pasó por nuestro despacho. Vivir la nueva vida que viene tras el divorcio con un traje de otros sería insoportable. Cada caso debe ser único, en vía amistosa o contenciosa cada cliente debe sentir profundamente que lo resuelto en su divorcio fue consecuencia de sus circunstancias personales, de pareja y familiares

Cuando una familia llega a la decisión de plantear una separación o un divorcio como única solución a una convivencia insostenible no es una situación que agrade a nadie, y mucho menos a los implicados. Sin entrar en el origen inicial de las crisis de pareja existen muchos elementos desencadenantes de la decisión, la falta de entendimiento y comunicación, la sensación de distanciamiento hasta llegar a ese sentimiento constante de incompatibilidad de caracteres, la falta de ilusión en la que desemboca rutina y repeticiones del día a día, la aparición de menosprecios y faltas de respeto constantes, la llegada de terceras personas…

Sea cuales sean esos elementos desencadenantes de la decisión, habrá un trasfondo mucho más atrás en el tiempo, una semilla de desencuentro que fue creciendo y que normalmente ni siquiera sean capaces los cónyuges de identificar.

Los buenos abogados de familia solicitarán a los cónyuges una adecuada reflexión sobre cuáles son los intereses y consecuencias de los siguientes pasos que van a dar, la prudencia, y la templanza son buenos acompañantes tras la información recibida del abogado experto. Si el consejo profesional es atacar y hacer daño, la revancha, la venganza para restituir el dolor del momento del divorcio, deberían los clientes evaluar y probablemente buscar otro abogado, porque esos sentimientos están siendo probablemente manipulados y utilizados para provocar decisiones inadecuadas en la defensa de los intereses en juego. Machacar al otro no es la mejor estrategia, por más que pueda parecerlo en algún momento.

Es una buena idea poner al cliente a pensar en cómo quiere que sean las cosas en un año vista o incluso en cinco años vista. La perspectiva temporal en estos casos puede ser una buena consejera. La lucha no es la salida más inteligente si hay una salida amistosa viable. Las personas no vivimos felices en el conflicto, y la lucha en su divorcio suele asegurar un conflicto en el seno de la familia durante los años venideros.

Con el paso de los años las custodias compartidas se han ido abriendo paso tanto a nivel judicial como a nivel social, las madres tienen más asumido por qué es de práctica general el tema de la custodia compartida; y un segundo elemento que puede ser la clave para estos acuerdos es que pese a que se de esta custodia compartida (por lo que no hay régimen de pensión alimenticia) sí que puede existir una compensación económica entre los cónyuges para equilibrar la economía y que los hijos no tengan diferencia en su nivel de vida en una casa u en otra.

La negociación segura en los términos de lo que a cada uno corresponde en beneficio de la vida después del matrimonio es la mejor opción. Un buen abogado asegura una negociación con garantías en las que ambas partes sientan que ceden, pero también reciben. Lo justo es que ambas partes consoliden un estatus que no rompa sus vidas.

Si no hay opciones de negociación porque la otra parte no acepta unas bases aceptables, su abogado especializado será el primero en informarle de la imposibilidad de avanzar en un acuerdo e irá a juicio con la tranquilidad de haber evitado un conflicto sin sentido.

Desde Carrión Serrano Abogados hemos guiado la defensa de innumerables casos de divorcios y conflictos familiares en este marco de firmeza, seguridad y confianza a lo largo de los últimos 30 años y estamos convencidos de las ventajas de la negociación, aunque siempre garantizando a nuestros clientes que en caso de ir a juicio se mantendrán protegidos bajo la mejor técnica y nuestro conocimiento experto de la materia.  

La protección integral de los hijos menores es la piedra filosofal de cualquier proceso de crisis matrimonial. Integral para nosotros significa ir mucho más allá de viviendas, dineros y visitas, implica un compromiso por conseguir el mejor modo de vida posible a nuestros hijos, hacer entender profundamente que tras el Divorcio los menores van a seguir siendo parte esencial de nuestro proyecto de vida.

La ley está establecida de tal modo que, con el máximo acuerdo entre ambos cónyuges, se facilita mucho el hecho de poder despejar el peso emocional, muy especialmente en lo que atañe a los hijos menores. Sin duda, en un divorcio todo debe ir dirigido a que estos niños no sufran las consecuencias de la ruptura conyugal. Todos debemos dirigir el proceso a proteger la estabilidad emocional y física, pero también los conceptos de hogar y familia. Pensemos que los menores algún día deberán crear su propia familia y recordarán siempre sus referencias parentales.

Por tanto, un buen convenio regulador a medida de cada pareja, donde el uso de la vivienda quede lo más claro posible, en el que el régimen de visitas sea lo más adaptativo posible, y que además, facilite a los progenitores, abuelos e hijos poder disfrutar de la compañía de los hijos de manera proporcionada y acorde al día a día, es a lo que se debe aspirar; siempre y cuando no haya otro tipo de impedimentos o situaciones adversas en las que siempre se protegerá al menor y a la persona que sea víctima de esas desavenencias.

Por todo ello en Carrión Serrano Abogados trabajamos siempre para conocer muy bien a nuestros clientes y sus circunstancias, pero también a los adversarios, y sobre todo las circunstancias de los hijos. Y en circunstancias normales, apostamos por el mutuo acuerdo, la custodia compartida y vías de resolución de conflicto pactadas antes de acudir al juzgado. Esperar a que una persona ajena, como el juez, tenga que dictar sentencia por la ausencia de un convenio regulador acordado, puede significar no solo el fracaso del matrimonio, sino también el fracaso emocional del mismo, y eso es algo que desde Carrión Serrano Abogados intentamos evitar a toda costa.

¿Cuáles son los primeros pasos ante un divorcio?

Lo habitual es que haya dos fases en la decisión de ir adelante con el divorcio:

En una primera fase uno de los cónyuges decidirá que esa decisión es la más correcta a la vista de cómo se van desenvolviendo los acontecimientos familiares, y muy probablemente tomando como punto de inflexión alguna discusión o enfrentamiento familiar que por sí sólo no tendría más trascendencia pero que actúa como percutor del divorcio. En ese momento ese cónyuge, por supuesto primero habrá buscado un montón de información vía Google, y a continuación da un paso y busca a un abogado experto para informarse lo mejor posible de qué supone realmente un divorcio. Curiosamente ese abogado no vendrá de la mano de Google sino de la mano de algún familiar o amistad que ya vivió estas circunstancias, y con un poco de suerte sintió bien protegidos sus intereses por un abogado.

En la segunda fase, a veces semanas o meses después de la primera visita al abogado, se abre el procedimiento de negociación entre partes que nos llevará a alcanzar un acuerdo o decidir que el acuerdo no es viable y hay que redactar esa demanda o contestación a la demanda contenciosa.

Todo empieza decidiendo las partes si confían la tarea a un solo abogado para ambos porque sus posturas son próximas o si cada uno de los cónyuges prefiere tener un abogado que defienda sus propios intereses frente a su cónyuge ahora contendiente en el divorcio.

Seguidamente se abre el debate sobre el reparto de bienes, la obligación e importe de la pensión de alimentos a favor de los hijos, el uso de la vivienda familiar, la existencia e importe de pensión compensatoria, el convenio regulador de los hijos menores a cargo, la asunción de deudas que pesen sobre el régimen de gananciales, etc.

Si desde un primer momento los cónyuges intentan el mutuo acuerdo, todo será más fácil para todos, incluso aunque finalmente no se llegara a un acuerdo las partes se habrán posicionado en sus derechos e intereses. El abogado cuando sea el mismo para ambas partes, o los abogados, sentarán a los cónyuges y trazarán con ellos, las líneas generales del divorcio, plantearán las nuevas reglas de la familia separada desde una perspectiva de diálogo y el consenso.

Nuestro consejo siempre será que una vez tomada la decisión cuanto antes se afronten las consecuencias será mejor para todos, lo que necesita una pareja que se divorcia es alejarse lo antes posible el uno del otro e ir aceptando los nuevos roles, este proceso es mucho más ligero, menos traumático y, además, deja a las partes que decidan en qué términos queda cada uno. Eso permite cerrar una etapa y comenzar otra sin rencillas, ni sentimientos de fracaso. A ello siempre sumamos la próxima llegada de nuevas parejas a ambos lados de la escena, que comenzarán normalmente a reinterpretar los intereses en pugna. Cuanto antes se posicionen en firme las partes mucho mejor, sea a través de una acuerdo llevado a un Convenio Regulador, o sea a través de una demanda y contestación a la demanda donde se exponen y fijan las pretensiones y argumentos para la resolución del mayor conflicto de nuestras vidas.

Recuerden que su abogado en el divorcio le va a acompañar normalmente en el consejo continuado durante algunos años, hasta que se normalice la convivencia tras el dicorcio o separación, y hasta que los hijos alcancen su independencia económica que permita dar por finalizadas las consecuencias en el tiempo de este proceso. Por ello vamos a recomendar siempre el máximo cuidado y atención en elegir a un profesional con CREDIBILIDAD y que en el tiempo le genere CONFIANZA. En Carrión Serrano Abogados estamos a su entera disposición, desde 1992 aprendiendo cada día a mejorar nuestro servicio de defensa.