Posts tagged " hijos menores "

Se considera la opinión de los hijos para determinar el régimen de Custodia en un Divorcio? Puede la opinión de los hijos ser contraria a la de los padres? Cómo y cuándo se pronuncian los menores?

agosto 10th, 2018 Posted by Sin categoría No Comment yet

Día a día nos surge la pregunta en nuestro despacho de si se considera la opinión de los hijos por parte del Juzgado para determinar el régimen de Guarda y Custodia en un divorcio.

Hay una interesante Sentencia de la Audiencia Provincial de Toledo que entra a resolver el debate sobre el papel de la opinión de los hijos menores a la hora de fijar el régimen de Custodia en un proceso de separación o divorcio.

Según recoge la Sentencia ambos progenitores decidieron de mutuo acuerdo la realización de una prueba pericial con un psicólogo para que fuera este el que, tras su labor como especialista, se pronunciase sobre con qué progenitor debía permanecer la hija menor. Esta prueba pericial se acordó en el entendimiento de que una visión global de los padres y la menor sería más completa que las conclusiones a extraer de una vista en un juicio (aparentemente pudiera parecer razonable el criterio).

La sorpresa del caso resultó cuando la niña, al ser preguntada, no estuvo de acuerdo con lo aconsejado por el psicólogo “especialista”…

“El recurso alega que la sentencia se funda únicamente en una pericial psicológica que no procede del equipo psicosocial del Juzgado y que es parcial en sus conclusiones, relatando una serie de hechos desfavorables en las actuaciones previas de la madre en su vida personal, y negando la mediatización por el apelante respecto de su hija para que esta rechace a su madre. La oposición al recurso se funda en el bienestar de la menor y la amplitud y profundidad del informe pericial, entendiendo que los expertos en derecho, legos en psicología, han de guiarse por estos expertos psicólogos que han determinado que lo mejor para la menor es estar bajo la custodia de la madre…

Ante dicha controversia la menor fue oída por la Sala en exploración en que pronunció su voluntad de vivir con su padre, aún no desconociendo la eficacia de futuro de tal manifestación y lo que se decidiera sobre ella por haberle ya explicado su madre, según dijo, que tal decisión no podría cambiarse».

Como tantas veces hemos comentado, la guarda y custodia que regula el artículo 92 está concebida “como una forma de protección de los menores cuando sus progenitores no convivan, no como un sistema de premio o castigo al cónyuge por su actitud en el ejercicio de la guarda y custodia” de forma que “lo que ha de primar es aquel sistema que en el caso concreto se adapte mejor al menor y su intereses, no al interés de los progenitores”.

Las medidas sobre custodia de los hijos se inspiran en el principio constitucional del favor filii, es decir, prevaleciendo sobre los intereses de los progenitores el beneficio del hijo menor que ha de ser protegido integralmente. Por ello, debe ser oído para conocer sus intereses y, por ende, adquiere especial relevancia como criterio decisivo el dictamen de especialistas en la materia.

Se establece desde el ámbito procesal en el artículo 770 de nuestra Ley de Enjuiciamiento Civil la necesidad de escuchar y dar audiencia a los hijos si tuvieren suficiente juicio y en todo caso si son mayores de 12 años, siendo reiterada la obligación de escucharlos en la Ley de Protección Jurídica del Menor.

Con todo ello es patente la debida consideración de la voluntad de los hijos menores en cualquier proceso de divorcio como criterio para adecuar las medidas sobre su cuidado al interés del hijo y ello con decisiva importancia, pudiendo ser que en ciertos casos sus deseos y su beneficio no coincidan, pero si lo que manifiesta el menor resulta razonable, entiende la Sala que debe ser acogido pues acomodar su situación personal a lo que éste razonablemente quiere y manifiesta incide en su propia estabilidad y desarrollo adecuado tanto emocional como psicológico.

El resultado de una prueba pericial no vincula al Juez como si de una prueba de valoración tasada se tratase, es evidente que no es el psicólogo quien determina las decisiones que han de fijarse en Sentencia, ni el Juez está obligado a plasmar como tal decisión simplemente lo determinado por el psicólogo, como si fuera un mero transcriptor el Juez de las conclusiones de aquel, sino que ello depende de la valoración judicial de la prueba que constituye su informe, en relación con las demás obrantes en autos. Por ello, siendo el informe relevante no implica que el Juez no pueda tomar decisión distinta tras oír a los hijos con suficiente juicio y atendiendo por tanto a las demás pruebas.

“Pues bien partiendo de que la prueba obrante no determina una inaptitud del padre para la custodia por lo que no es claro ya desde el principio que no pueda concedérsele la misma, la Sala debe valorar que la menor sí presentaba suficiente juicio para manifestarse razonablemente sobre la cuestión y prefiriendo vivir con su padre, revelando en ello serenidad y consciencia de su trascendencia actual y futura. Así en su situación actual con dos núcleos familiares distintos, el de su padre (con su pareja actual y al parecer un hijo) y el de su madre (con su familia en Valencia), opta por convivir con su padre y ello con intención de ausencia de conflictos, a lo que sería deseable que atendieran los adultos de su entorno no trasladando a este ámbito de la menor antiguos agravios, y ello fundando la niña esta preferencia en una criterio que a la Sala le parece de merecida consideración: que quiere vivir con su padre porque tiene un hermano con el que quiere estar, habiendo relatado un régimen de vida adecuado para su edad tanto con su padre como con su madre”.

No se considera todo ello mero capricho de niña, ni fruto exclusivamente de espurias influencias de su padre que impliquen la inexistencia de una voluntad propia y decidida de la menor en lo que manifiesta, todo lo contrario, la niña se explica con fundamento que es entendible y razonable para cualquiera, y no como el simple resultado de haber sido inducida a decir aquello.

La Ley Orgánica de Protección Jurídica del Menor, el propio Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil establecen su derecho a ser oído cuando tengan suficiente juicio, lo que la menor ha demostrado, y ello no es algo meramente formal o testimonial sino que el espíritu de nuestro Derecho es pretender la consideración de su voluntad, y aunque ello no determine el que deba ésta imponerse en todo caso dejándole al menor la decisión, sí que el espíritu de las leyes es que se decida atendiendo a dicha voluntad cuando no se revele lo interesado por el menor perjudicial, y si aparezca razonable como ocurre en este caso.

Seamos conscientes pues de la importancia y trascendencia que la opinión de los menores tiene al momento del divorcio, consultemos con ellos prudentemente su opinión para no llevarnos sorpresas y para atender en cuanto fuera razonable y viable sus opiniones. No se trata de preguntar a bocajarro, no se trata de presionar, no se trata de manipular para conseguir una voluntad inestable, no se trata de comprar manifestaciones o voluntades de nuestros hijos, se trata de tener en la debida consideración su criterio y beneficio. Y todo resultará mucho más fácil para todos los miembros de la familia que se enfrentan a las nuevas circunstancias derivadas del proceso de divorcio, no sólo durante el mismo sino en los tiempos posteriores al procedimiento judicial.

Cada caso es un mundo, cada familia un Universo, como siempre le recomendamos que acuda a un especialista en la materia para resolver todas sus dudas en esta materia. En nuestro despacho http://www.cyafamilia.com le esperamos para ayudarle, desde 1993 trabajando y aprendiendo Derecho Matrimonial y Familia.

Gastos ordinarios en regímenes de custodia compartida.

julio 16th, 2018 Posted by Convenio Regulador No Comment yet

Reproducimos en este post el contenido exacto de las cláusulas del Convenio Regulador que en nuestro despacho usamos como orientación para nuestros clientes en su primera entrevista con nosotros. Podrá usted encontrar en sucesivas entradas de nuestro blog nuestras cláusulas tipo que debe conocer cualquier persona en trámites de divorcio.

 «En virtud de este acuerdo sobre custodia compartida cada progenitor se hará cargo de los gastos que se ocasionen cuando los hijos se encuentren a su cargo. No obstante, los gastos como el materias escolar, la inscripción en el colegio, clases especiales, vestuario, tratamientos quirúrgicos, tratamientos médicos, viajes organizados por el colegio, cursos en el extranjero que ayude a su formación, etc incluyendo los gatos de alimentos serán pagados a partes proporcionales a su caudal respectivo, esto es, por mitad, como expresa el artículo 145 CC ingresando o realizando una transferencia de una cantidad mensual de _________€ que se hará efectiva dentro de la primera semana de cada mes a la cuenta bancaria de la entidad________ oficina________ en ___________ con el número C/C ______________ a de ambos progenitores.

 Dicha cantidad será revisable anualmente tomando de base el IPC fijado por el INE.»

 Como hemos comentado en anteriores post, en los regímenes de Guarda y Custodia Compartida no suele existir pensión de alimentos para los hijos, entendiendo que cada progenitor correrá con los gastos necesarios de sus hijos en los periodos en los que se encuentren con él.

No obstante, entendemos conveniente establecer qué ocurre con los gastos ordinarios tales como matrículas escolares, uniformes, material escolar, libros y todos aquellos ya previstos que, obviamente no pueden ser satisfechos por el progenitor con el que se encuentren en cada momento.

En este supuesto se ha previsto que estos gastos sean asumidos por cada progenitor, atendiendo a su caudal respectivo, de manera que, en cada situación, teniendo en cuenta la capacidad económica de cada progenitor y las necesidades de los menores, se podrá establecer su abono por mitad o bien en proporción 60% – 40% o cualquier otra.

Así, se abrirá una cuenta bancaria donde cada uno de los progenitores, según el acuerdo alcanzado, ingresaría mensualmente su parte proporcional, para poder hacer frente en común a los gastos que hubiesen quedado detallados.

Como veis cada situación familiar es distinta y en Carrión y Asociados adaptamos nuestros Convenios a las necesidades y solicitudes de cada.

Contacta con nuestro despacho al teléfono 968244835, al móvil 609889700 o visitar nuestra página www.cyafamilia.com

¿Puedo abandonar el domicilio familiar? ¿Puedo llevar a mis hijos menores conmigo?

julio 10th, 2018 Posted by Sin categoría No Comment yet

Haremos un paréntesis en las publicaciones sobre las Cláusulas de nuestro Convenio Regulador para dar respuesta a una pregunta que ha surgido durante estos días y pensamos que es interesante.

Lo que vamos a analizar y concluir aquí es qué pasa si uno de los cónyuges «abandona» el que ha sido el domicilio familiar y alquila o compra otro inmueble, sin haber presentado la demanda de divorcio o habiéndola presentado, encontrándose pendiente la admisión y tramitación del procedimiento.

Nos encontramos ante una cuestión problemática muchas veces repetida sobre a abandonar o no abandonar el domicilio conyugal y, en su caso, si llevar o no a los hijos menores consigo.

Hemos de tener presente el colapso de los Juzgados, y obviamente, también hemos de tener muy en cuenta que, tomada la decisión de la separación o divorcio, mantener la convivencia entre los cónyuges, a veces incluso durante más de un año, hasta que se dicte la correspondiente Sentencia, resulta harto complicada desde un punto de vista personal y emocional.

El artículo 68 de nuestro Código Civil establece que: «Los cónyuges están obligados a vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente…».

Sin embargo, no podemos obligar a ninguno de los cónyuges a continuar en el domicilio familiar durante un año en ocasiones, hasta que, presentada la demanda, se celebre el juicio y se dicte la correspondiente Sentencia de separación o divorcio, con las medidas correspondientes.

El artículo 105 del Código Civil «legitima» la salida del domicilio conyugal por causa razonable seguida de la presentación de una demanda matrimonial en el plazo de treinta días.

Teniendo en cuenta lo aquí recogido, la conclusión es que cualquiera de los cónyuges puede abandonar el hogar conyugal cuando lo considere oportuno o necesario, sin que esta conducta produzca efecto jurídico alguno. Tras el abandono del hogar conyugal, deberá presentar la demanda de separación o divorcio ante el Juzgado competente.

Ahora, analizaremos qué pasa con los hijos menores. La base de la que debemos partir es que el interés de los menores debe ser primordial y especialmente protegido en todas estas situaciones.

Los hijos menores se encuentran en un «limbo jurídico» entre la presentación de la demanda de separación o divorcio y la resolución judicial (Sentencia) de dicho procedimiento.

Hasta que no se solicite y sea resuelto (Sentencia), no habrá un régimen jurídico establecido respecto a los hijos, de manera que nada podrá exigir un cónyuge a otro respecto de los mismos.

Por esta razón el progenitor que, de facto, se hace custodio de los niños desde el momento que se produce la crisis parental podría, con absoluta (pero cruel) tranquilidad (pues nada está incumpliendo), impedir al otro progenitor verlos y estar en su compañía durante varios meses o, en cambio, hacerlo, pero a su puro antojo. En estos supuestos, el progenitor custodio de facto nada está incumpliendo, dado que ningún régimen relativo a los hijos ha sido judicialmente establecido al respecto.

Por tanto, la conclusión y respuesta a esta cuestión es que, cualquiera de los cónyuges puede abandonar el que, hasta ese momento era el domicilio familiar y llevar consigo a los hijos menores del matrimonio.

Ahora bien, también hemos de tener en cuenta que, esta actuación podría iniciar una guerra consistente en el ir y venir de los hijos, dado que, a la inversa, el otro progenitor podría también «llevarse» a los hijos menores, sin consecuencia jurídica alguna en su contra.

Entraríamos entonces en una situación de continuo tira y afloja en la que, los más perjudicados y quienes deberían quedar al margen de la ruptura conyugal, serían los hijos menores.

Para más información sobre este asunto y otros relacionados con el derecho matrimonial, no dude en contactar con Carrión y Asociados al teléfono 968.24.48.35 (www.cyafamilia.com).

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.Política de cookies

ACEPTAR